Disparar fotografías: Los fotógrafos no disparamos, hacemos fotografías. No me gusta el término “disparo” Los fotógrafos no somos cazadores. Y además, es que las fotos no están ahí para ser cazadas. No nos están esperando y tampoco huyen de nosotros. No, no. Las fotografías están en nuestra cabeza. En Gallego por ejemplo, se utiliza el término “quitar” cuando nos referimos hacer una fotografía. Me parece más adecuado porque una imagen es un fragmento de lo que estamos viendo que lo llevamos al interior de un artefacto, a la cámara oscura. UN pintor pinta un cuadro, un escritor escribe un libro pero un fotógrafo no hace una fotografía.

 

La fotografía es la única disciplina artística donde no se parte de un papel en blanco. Delante tenemos un escenario maravilloso lleno de elementos. Nuestro trabajo es quitar. Hay que ir quitando cosas, seleccionando hasta quedarnos con la imagen que queremos.

 

 

No me agobia nada que todo el mundo haga fotos todo el tiempo. EL momento profesional y artístico para los que vivimos de la fotografía es muy duro, pero el hecho en sí de que todo el mundo fotografíe me parece genial. Todo el mundo hace fotos, todos hacen fotografía con la misma naturalidad con la que escriben, eso es lenguaje. Todos sabemos leer y escribir pero ¿quién se considera escritor? La fotografía es igual. Todo el mundo sabe fotografiar, y eso es genial, pero no todo el mundo es fotógrafo. Ser fotógrafo implica una voluntad de serlo, una reflexión acerca del hecho de ser fotógrafo y el dominio de la herramienta , del lenguaje y de la técnica, y además tener algo que decir.

 

La fotografía se hace muy rápido, el antes y el después tienen que ser importantes. El antes es pensar que queremos fotografiar y el después es editar, seleccionar nuestras fotografías, y es muy difícil porque es volver a interpretar la realidad.