Mi nombre es Ana Becerra, soy de Ronda (Málaga). Desde muy niña y gracias a esas tardes de verano aburridas pude encontrarme con los álbumes de mi abuela. Me entretenía ordenando sus páginas por tamaños, género y mil detalles más. Todo lo que suponía observar cada detalle.

Ya entonces, reveló en mi la diferencia entre la técnica de una foto realizada en un estudio de fotografía y la sensación de transmitir una foto cotidiana. Fantaseaba con la posibilidad de mezclar ambas sensaciones, técnica y cotidianidad.

Además de convivir desde muy niña en una casa enorme en la parte antigua de mi ciudad, no sólo veía la grandeza de aquella casa sino los detalles de sus colores, texturas, ambigüedad y toda una atmósfera que para mi era muy atrayente e inspirador. Influenciada por estos dos pilares y por mi propia experiencia, me gusta tratar mis imágenes, mundos paralelos y personajes oníricos y atemporales. Me gusta insinuar, el misterio, inspirarme en la naturaleza, en las iglesias, las pinturas renacentistas, la belleza de lo efímero. Que cada imagen juegue un papel único.